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EL FASCISMO DEL “BINOMIO” TORRIJOS-CARLOS VÁZQUEZ

19 abril 2011

El pasado 14 de Abril, día de la República, tuvo lugar en Sevilla la presentación de la candidatura de IU, con la presencia de Diego Valderas y Cayo Lara, referentes de IU a nivel andaluz y federal respectivamente, así como de los responsables políticos del PCA a nivel provincial y local -que aquí en la práctica es sinónimo de IU ya que su estructura hace tiempo que fue absorvida-eliminada por el PCA en Sevilla ciudad, aunque siga existiendo “formalmente”-. Se dejó claro así el apoyo federal, andaluz , provincial y local al candidato A.Rodrigo Torrijos a las próximas municipales en Sevilla. Según datos de la organización unas 1.300 personas asistieron al acto, tratándose de un público “cualificado, no formado únicamente por militantes de la organización“, según palabras del candidato. En la web del PCA de Sevilla se califica el acto de  ”subidón total”. “Las mejores expectativas puestas en duda por la tormenta provocada por la “sin-justicia” se cumplieron”, sigue diciendo el texto de la página web del partido. “Un acto de unidad en un momento en el que se amplificaban voces de disidencias minoritarias…”, dice también.

En su intervención, Torrijos expuso su análisis político local, cacareando aquello que siempre cacarea cuando quiere ponerse en plan marxista delante de su público: “transferir rentas del capital a rentas sociales”, “nunca tan pocos hicieron tanto…(ya ha eliminado lo de “en tan poco tiempo…”), vivienda pública, políticas sociales, inversiones en los barrios, etcétera. Que está muy bien, por supuesto, lo dice el programa de IU. Aunque luego la política que desempeña sea la mitad menos uno y lo pinte todo como si estuviera llevando a cabo una revolución socialista o algo parecido. El conque viene cuando toma esa política como motivo único de los “ataques” que recibe, según él y los suyos sólo de la derecha mediática y política. Torrijos y sus acólitos de la cúpula sevillana del PCA parten de la base -aunque no se lo crean ni ellos- que todo el que les ataca o denuncia sus tropelías es un “facha y mentiroso”, como el ABC, y sólo es por la política que lleva a cabo IU. Ya sea periodista, ciudadano, concejal o juez, el que le ataca, denuncia o imputa es un facha y mentiroso. Y chimpón, se quedan tan panchos y contentos de haberse conocido, y se escudan en eso para autoabsolverse de todo. Pero va a ser que no es la realidad.  

Torrijos estuvo cercano y conmovedor, hubo gente que incluso se emocionó con sus palabras“, se puede leer también en la web del PCA de Sevilla. Qué buena gente, coño, para comérselo.

Uno, que ha militado unos cuantos años y que ha ido a más de un acto de onanismo político, se imagina el escenario: 14 de abril, 80 aniversario de la proclamación de la II República, discursos conmovedores, puño en alto, suena el himno, lagrimita, etc. Y la sensación de que la organización está muy fuerte y muy unida, que derrotaremos al capitalismo en breve y que además España mañana será republicana (ojalá). Pero uno, que ya no se cae del guindo e intenta aprender algo de vez en cuando, ya cada vez se traga menos esas puestas en escena propias de partiditos socialdemócratas en campaña. Sé que lo que aquí se escribe no le gustará a muchos que comparten mis ideas políticas, como sé también que mucha gente no conoce lo sucedido y la realidad interna de la organización en Sevilla como para tener una postura previa propicia para entender lo que se expresa al respecto en este blog. Pero es cuestión de honestidad saber huir de la mentira y denunciarla esté donde esté. Si no te dejan hacerlo desde dentro, como es el caso, se hace desde fuera. Partamos de la base que un partido es una herramienta, no un fin en sí mismo, y este incluso puede convertirse en obstáculo de la lucha obrera si toma una deriva incorregible desde dentro hacia la degradación, como también es el caso. Lo más importante debe ser el análisis y la autocrítica, hoy sin embargo, la conveniencia electoral y el interés por mantener un “tinglado” ha llevado a IU en Sevilla (y no sólo Sevilla) a parecerse a los demás partidos en su afan de rascar poder.

Con todo lo que ha ocurrido tanto a nivel interno como “externo” en el PCA-IU de Sevilla aún estoy esperando oír o leer algún atisbo de autocrítica por parte de tan insignes camaradas que hoy detentan la dirección del partido en Sevilla. Ni uno.  Esta gente ventosea en un velatorio y le echa la culpa al muerto, seguro. Una de las degradaciones del concepto leninista de partido de vanguardia, de la organización de cuadros o de “revolucionarios profesionales” que planteaba Lenin y que tanto pregonan cínicamente aún ciertos “popes” del PCA de Sevilla, es el sectarismo basado en la soberbia política junto con la eliminación de la dialéctica y la necesaria autocrítica en la organización. En el PCA de Sevilla se puede ver un claro ejemplo de esto, sólo hay que abrir los ojos. El debate orgánico real ha desaparecido, los planos decisorios se han fundido en una pequeña cúpula, corrupta y sectaria, y la autocrítica se ha esfumado por completo.  Hace tiempo que se ha instaurado un sistema totalitario de dirección, funcionando como una pseudosecta apoyada en la presencia en el gobierno del Ayuntamiento de Sevilla junto al PSOE, lo que ha generado multitud de puestos institucionales con el que directamente se compran voluntades de los supuestos “cuadros” (y los que no son “cuadros”), cada vez menos formados políticamente y más cercanos al puro garbancismo. Hasta tal punto que hoy el 100% del comité local del PCA sevillano está formado por “liberados” institucionales o de partido (los menos), de los cuales alguno el único mérito que han demostrado es tener algún vínculo familiar o afectivo con alguno de los “cuatro” que componen la mesa de camilla. Hay una total sumisión de la razón de la militancia, con un secuestro y manipulación constante de información, con una propaganda interna cada vez más burda y un victimismo constante ante la crítica, que por supuesto no sólo viene de “la derecha”, como dicen ellos. Con esa ya se contaba desde el principio. Si a todo esto le añadimos la persecución a camaradas que han tratado de alzar la voz en lo interno y siguiendo los cauces orgánicos, la violencia feroz con que han actuado a la hora de purgar al que es ”distinto” a ellos, las campañas de difamación a esos “distintos”, etc., estamos ante las características típicas del fascismo puro y duro.

Lo más irritante es la capacidad de engaño que aún tienen entre cierta militancia de base que desconoce muchas cosas y se deja manipular. Aún apelan ante ellos a la honestidad y a la verdad, sin caérseles la cara de verguenza. En el caso de Torrijos, después de una vida política larga, inicialmente en el PTE-UC -partido que fundó Carrillo, conceptual e ideológicamente opuesto al PCA de hoy en Sevilla, y que en los ochenta rivalizaba con el PCE- y sindicalmente en CCOO, de la que fue expulsado y luego vuelto a ingresar, viviendo en ese aspecto en sus carnes la persecución por defender posturas legítimas lejanas a una dirección y por denunciar injusticias y derivas erróneas; sorprende pues que haya actuado con otros de la misma manera (o peor) que él sufrió, de la mano de su actual comparsa Carlos Vázquez, en el PCA al que ahora pertenece. Un partido que, según palabras suyas, “ni le va ni le viene”. Que se tenga muy claro que Torrijos hoy está en el PCA de Sevilla porque era la estructura que hoy controla IU en Sevilla (o, mejor dicho, suplanta), nada más, y por su interés concreto cara al Ayuntamiento. Desde el primer momento Torrijos lo tuvo claro: había que ganarse la “coalición” de Carlos Vázquez, responsable del PCA en Sevilla. Teniendo eso tendría también a toda la cola de feligreses que le sigue detrás al “comandante” Carlos. Y lo consiguió.

Comparto que en Sevilla, gracias en parte a IU, se han realizado en la ciudad progresos apreciables, aunque en mi opinión menos que los que se adjudica el propio Torrijos“¡Las urnas están vacías. Vosotras y vosotros decidís. Que nadie os robe la ilusión de seguir construyendo con Izquierda Unida una Sevilla mejor!”, concluyó Torrijos el otro día ante su público que lo aclamó. Pero así no, Torrijos, así no Carlos Vázquez. Los que purgan, los que mienten y tratan de engañar, los que no aceptan la crítica, los que desprecian la democracia interna, los que fomentan la pleitesía y  los que excluyen, los que apartan al que piensa, los que rompen los estatutos, los que coaccionan, los que despiden a trabajadores, los que quieren silenciar voces que le disgustan, etc., etc., esos no merecen que el pueblo los elija en las urnas. Da igual lo que digan defender de boquilla, incluso da igual lo positivo que se lleve a cabo desde el Ayuntamiento con IU. Así no. Porque, entre otras cosas, de otra forma podría ser mucho más y mejor.

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