RAZONES PARA VOTAR EN BLANCO EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES DEL 22-M (AL MENOS EN LAS MUNICIPALES DE SEVILLA Y EN ANDALUCÍA)
Dado el escenario político que tenemos ante nuestras narices cada vez deberíamos vender más caro nuestro voto. Ya cada vez menos se votan unas ideas y sí a grupos endogámicos que se mueven en función de intereses propios, parapetados detrás de unas siglas o de una “marca”. En este sentido, hoy todas las organizaciones políticas funcionan en mayor o menor grado de la misma manera: cuotas de poder, intereses particulares, sillones, familias, amiguismos, favores,…. Las próximas elecciones municipales de Mayo son un escaparate más donde podemos contemplar a los candidatos de diversos partidos (todos) mostrando su mejor sonrisa plastificada, cada uno en su papel, en lo que viene a ser una puesta en escena puramente teatral, mientras nos arrojan mensajes crípticos aprendidos de memoria y tratando de convencernos de que son el cambio (¿a qué?), de que son la garantía (¿de qué?), de que son el futuro (¿hacia dónde?),… con una única idea en mente: vótame.
Todos los “políticos profesionales”-ya el término es vomitivo-, o la amplísima mayoría, funcionan en mayor o menor grado con los mismos resortes. Los grandes partidos, PSOE y PP, defienden modelos idénticos de sistema económico: el capitalismo. No hay discusión, las diferencias son mínimas, sobre todo referidas en aspectos de política social, que no es que no sea importante, pero no lo crucial. El tercero en discordia en número de votos, IU, no defiende el capitalismo, sino dice combatirlo. En principio es la opción de voto “menos mala” para todo aquel que quiera cambiar el sistema. En teoría. ¿Pero qué pasa en la práctica? En la práctica nos encontramos con unas siglas ya devaluadas, que han tocado techo electoral. ¿Izquierda Unida? Primero, ¿qué es la izquierda hoy?, ¿lo es también el SOE?. ¿Qué tipo de izquierda representa IU? ¿Y unida? Venga, no jodas. ¿Dónde están las referencias claras a la lucha de clases? ¿Es que eso ya no está de moda? Opción menos mala: IU, vale. Concretemos: en Andalucía el PP está al alza como en casi toda España y tiene toda la pinta de que el SOE, si quiere gobernar, tendrá que ser con IU. El PSOE no quiere, pero por seguir trincando se aliaría con el diablo. Problema: IU sí quiere, es más, está deseando. Es la línea hoy día en Andalucía de IU: gobernar con el PSOE donde sea y casi como sea, con la excusa de “frenar a la derecha”. ¿Es que el PSOE no es derecha? Pues sí. Pero lo que hoy se impone en IU de Andalucía (que yo sepa) es lo mismo que en los otros partidos: sillones. Conclusión: va a votar a IU el tato. ¡Es que vendrá la derecha! Pues que venga, que ya la combatiremos, pero sin máscara, y sin mancharnos las manos de mierda.
En las elecciones municipales de Sevilla, idem de lo mismo, con la salvedad de que en Sevilla no existe IU, sino el PCA disfrazado de IU, que es como se presenta a las elecciones. Un partido encorsetado entre los encorsetados, dirigido por cuatro sectarios, que se autodenomina marxista-leninista (juaaaaa juaaaaaa, marxismo-cuñadismo es lo que aplican), que se arroga el papel de vanguardia de la clase obrera y que nos viene a decir que como hay que luchar contra la crisis capitalista y como se hace izquierda y revolución es pactando con el PSOE a ojos ciegos. Para más inrri, la actual dirección (que funciona en plan mesa camilla) se ha saltado cada vez que ha querido los propios estatutos del PCE, ha purgado como ha querido difamando y persiguiendo a todo el que les afeaba su conducta, y ha llenado la organización de militontos y de mercenarios con el estómago muy agradecido y la cara muy dura. Y de Torrijos, ni hablo. Conclusión: los va a votar su puta madre (porque el tato tampoco los va a votar). ¡Es que vendrá la derecha!, ¡Zoido! Qué asco me da, pero que venga, que ya lo combatiremos, sin máscara, sin impostores “revolucionarios” de pacotilla, sin mancharnos las manos de mierda, y sin garbancistas de los cojones. Porque para la izquierda en la que yo pienso, la que piensa en lo mejor para los trabajadores, esos de la máscara, los impostores, los garbancistas de los cojones, etc., le hacen el juego al enemigo, le allanan el camino (cuando no son iguales que el enemigo). Son el primer obstáculo para enfrentarnos a la derecha sin máscara, que ya la conocemos. Por eso no hay que votarlos, no hay que legitimarlos con nuestro voto. Digámosle que NO.
No sé si me explico.